Planta de tallo liso, delgado que produce semillas, utilizadas en farmacias como estimulante y estomático. Aportan un intenso aroma y un sabor agradable a los alimentos. Su periodo ideal para siembra es de marzo a junio, con su etapa de floración prevista entre junio y septiembre.
Tradicionalmente el anís se ha empleado como infusión o como potenciador de sabores y aromas en postres. Pero el anís, del que se distinguen, básicamente, dos tipos, encierra muchos otros atributos.
Por una parte está el anís verde, originario del Mediterráneo oriental, rico en carbohidratos, así como en proteínas, vitaminas, minerales y fibra. En concreto, aporta vitaminas A, C y del grupo B, que benefician nuestros ojos, aseguran la retención del hierro y permiten al cuerpo aprovechar la energía de la comida que ingerimos.
Contiene calcio, fósforo, zinc, magnesio y potasio, minerales que mejoran el rendimiento muscular y refuerzan los huesos. Durante muchos siglos el anís verde se tomó con finalidades medicinales, ya que es un buen diurético, estimula la producción de leche o puede actuar como afrodisiaco.
Valor nutricional (por 100 gramos de anís verde)
Calorías: 337 kcal
Proteínas: 17,6 g
Hidratos de carbono: 50 g
Fibra: 14,6 g
Colesterol: 0 g
Calcio: 646 mg




